martes, 25 de octubre de 2011

¡Vive!



"Ya perdoné errores casi imperdonables.
Trate de sustituir personas insustituibles,
de olvidar personas inolvidables.
Ya hice cosas por impulso.
Ya me decepcioné con algunas personas,
mas también yo decepcioné a alguien.

Ya abracé para proteger.
Ya me reí cuando no podía.
Ya hice amigos eternos.
Ya amé y fui amado pero también fui rechazado.
Ya fui amado y no supe amar.
Ya grité y salté de felicidad.
Ya viví de amor e hice juramentos eternos,
pero también los he roto y muchos.

Ya lloré escuchando música y viendo fotos.
Ya llamé sólo para escuchar una voz.
Ya me enamoré por una sonrisa.
Ya pensé que iba a morir de tanta nostalgia y...

Tuve miedo de perder a alguien especial
y termine perdiéndolo
¡¡pero sobreviví!!
¡¡Y todavía vivo!!
No paso por la vida.
Y tú tampoco deberías sólo pasar...

¡¡¡VIVE!!!

Bueno es ir a la lucha con determinación
abrazar la vida y vivir con pasión.
Perder con clase y vencer con osadía,
porque el mundo pertenece a quien se atreve
y la vida es mucho más para ser insignificante."



Poema de Charles Chaplin.

jueves, 13 de octubre de 2011

EL REGALO DE LOS QUE SE VAN

“Este dolor me está consumiendo”

Dijo Gabriel, de 48 años, cuando se conversó el reciente fallecimiento de su madre.

 Atrás había quedado su buen humor, su sonrisa franca y la disposición para colaborar que lo distinguía. El dolor le había hecho perder el optimismo, e incluso la pasión por su trabajo como profesor universitario. Al abrazarlo se pudo sentir su tristeza, habló mucho de su madre, de lo importante que había sido tenerla cerca los últimos meses, en que convivió con su esposa y sus tres hijos, y no creía que nada pudiera llenar el vacío que había dejado con su partida.

Afrontar la muerte, es uno de los mayores desafíos de los seres humanos, pues no sólo nos obliga a aceptar lo inevitable, sino a encarar nuestro propio miedo, que es el más agobiante de todos.

Recordé lo que aprendí de Paloma Cabadas, investigadora española, autora del libro La muerte lúcida; a menudo, nuestro dolor es egoísta. Para aliviarlo; debemos reflexionar, pensar un poco más en la persona que se fue y cómo podemos ayudarla. Demostrarle lo mucho que la seguimos amando. Cuanto más grande es nuestro dolor, menos ayudamos a quien acaba de partir a estar en paz.

Una de las mayores dificultades del ser humano es poder concebir que seamos algo más que cuerpo, y que la vida tal vez continúe en un plano que trasciende la materia y nuestros cinco sentidos.

Pero ¿cómo superar el dolor y recuperar el contacto con la vida?

Permitirnos la tristeza:
Para sobreponernos al dolor necesitamos llorar, hacer un espacio a la tristeza para poder dejarla atrás. Si la contenemos, en cualquier momento aflorará con más fuerza. Hay una tristeza saludable que no alivia y libera, que encesitamos sentir para poder restaurar nuestro interior.

Recordar lo agradable:
Evocar los momentos gratos que vivimos con la persona que murió y sus cualidades reduce la nostalgia y disipa poco a poco el dolor. La mente es una gran aliada en esos momentos, pero también una enemiga silenciosa, ya que puede hacernos mantener vivo el dolor en vez de llevarnos a la aceptación pensando en lo bueno.

Reconocer el regalo que nos dejan:

Cuando un ser querido se va nos deja un gran regalo para ayudarnos a vivir mejor; por ejemplo, nos hará descubrir nuevas maneras de usar la libertad, a ser más autosuficientes y revalorar la vida y a la gente.

Conectarnos en los sueños:
Paloma dice que, cuando soñamos con la persona que murió, establecemos con ella un contacto etéreo, pero no ilusorio. Si al soñarla nos transmite una sensación de armonía, creemos que se encuentra en paz donde está. De lo contrario, podemos ayudarla a alcanzar la paz visualizándola como si estuviera frente a nosotros hablándole con la mente clara y el corazón abierto. Así podremos cerrar cualquier pendiente con ella o decirle lo que pudimos cuando vivía.



La muerte de un ser querido siempre nos lleva a formularnos preguntas acerca del más allá, la trascendencia de la vida y la idea de eternidad. Por tanto, el periodo de duelo nos da la oportunidad de reflexionar en un tema que, al menos la educación no suele tratar. De esta manera, al meditar sobre la muerte; nuestro temor se disipa y podemos darle a nuestra vida un sentido más profundo. 

        Como dice Paloma “perder el miedo a la muerte es también perder el miedo a vivir”.

                                       

lunes, 10 de octubre de 2011

Fumando me voy Acabando…

Espero la enfermedad, la vejez y la muerte, pues mata a más de seis millones de personas al año

En el Perú, según el INEN, la tercera parte de los casos de cáncer están relacionados con EL TABACO (fumadores activos y pasivos). La OPS/OMS denomina productos del tabaco a los que están hechos total o parcialmente con tabaco, sean para fumar, chupar, masticar o esnifar (aspirar o inhalar). Todos contienen nicotina, un ingrediente psicoactivo muy adictivo. En otras palabras, el tabaco es una droga adictiva.

                                 

La Ley para la Prevención del Consumo y los Riesgos por Fumar Nº 29517 acabó con las áreas de fumadores y no fumadores. La razón de por qué no pueden convivir los fumadores y los no fumadores es muy sencilla; investigaciones hechas en el Perú por COLAT (Comisión Nacional Permanente de Lucha Antitabáquica), CEDRO (Centro de Información y Educación para la Prevención y el Abuso de Drogas) y la Universidad de Roswell Park Bufallo (E.E.U.U.) demostraron que la concentración de nicotina en el cabello de trabajadores no fumadores expuestos al cigarro era elevada y la concentración de partículas (medidas en limicras) producto del humo de tabaco era altamente tóxica.

Consumir tabaco es un riesgo para sufrir enfermedades crónicas como el cáncer y otras enfermedades pulmonares cardiovasculares. Según la OMS, entre los 5 principales factores de riesgo de muerte, es la causa de muerte más prevenible; y si se mantiene la tendencia actual, para el 2030 morirán 8 millones de personas.

                                             

Las personas que mueren a causa del tabaco lo hacen en la cúspide de sus vidas, causando abandono a sus familias y a la sociedad las priva de su productividad. 

La gran mayoría empieza a fumar a temprana edad y esto dificulta que abandonen su adicción. Cada 8 segundos muere una persona por el tabaquismo. Y si esta cifra preocupa, también le preocupará algunas de las consecuencias de fumar, como: la caída del cabello, aparición de úlceras en la boca, erupciones en la cara y cuero cabelludo y disminución del sistema inmune.

Además el cuerpo requiere de más Vitamina C, se agravan las afecciones oculares como la catarata y se asocia con degeneración macular relacionada con la edad, desgasta las proteínas de la piel originando arrugas (por disminución de la elasticidad y de la Vitamina A). Provoca disminución de la circulación y por tanto del oxígeno y de nutrientes a la piel y aumentan las arrugas. También se forman placas en la paredes de los vasos sanguíneos, disminuye la circulación y se puede perder el oído a edades tempranas (siendo más vulnerables a esta situación cuando se sufre alguna infección o están expuestos a ruidos intensos).

El cigarro, además, malogra los dientes, provoca sarro, los tiñe de amarillo y acelera su deterioro aumentando en 1.5 veces el riesgo de perder los dientes.

Como contiene monóxido de carbono (al igual que producen los carros), aumenta la pérdida de mineral en los huesos.

En los hombres causa disfunción eréctil (y ya me imagino que estarán diciendo      “¡Yo jamás, a las pruebas me remito!); pero les cuento que, al disminuir la circulación, el engreído se queda con menos sangre y ustedes saben bien que para la erección y su mantenimiento se necesita mucha sangre… además deforma y/o disminuye los espermatozoides, y en fumadores la esterilidad es más frecuente.

Y por si acaso, no vale fumar afuera y llegar a casa; pues ahí ponemos en riesgo a los niños con “el humo de tercera mano”, ese que queda impregnado en la ropa, los muebles, las alfombras, etc. Y permanece mucho tiempo, aún después de ventilar la habitación.

¡Toma la decisión y deja de fumar ya!



Extraído de Revista Somos- Julio 2011

miércoles, 5 de octubre de 2011

EMOCIONES INCOMPRENDIDAS

Se estima que un 50 % de las mujeres padece de la llamada TRISTEZA POSTPARTO, mientras una de cada diez presenta una DEPRESIÓN POSTPARTO con los mismos síntomas que caracterizan a una depresión común.



La felicidad posterior al alumbramiento de un bebé puede verse opacada en algunas mujeres por una transitoria tristeza y cierta vulnerabilidad, aunque llevadera, conocida como tristeza postparto. En otros casos, sin embargo; puede tratarse de una verdadera depresión con los síntomas que la caracterizan como falta de ánimo e incapacidad de goce, pena infinita, sentimientos de minusvalía, falta de concentración, sueño excesivo o incapacidad para conciliarlo.

Cuestión Hormonal
Para la Ginecóloga Alicia García, “la depresión postparto es una afección multifactorial. No obstante, está demostrado que durante el embarazo se evidencia una relación causa- efecto entre los cambios hormonales y los cambios químicos que se dan a nivel de neurotransmisores, especialmente la serotonina, relacionada íntimamente con nuestros estados de ánimo”.

Queda claro, entonces, que durante el embarazo se produce un desequilibrio de las hormonas femeninas responsables del gran número de síntomas que experimentan muchas mujeres durante la gestación.

Sin embargo, luego del parto- cuando la placenta se ha desprendido del organismo, ocurre una baja muy importante de la hormona progesterona cuyos efectos biológicos se presentan entre las 48 a 72 horas posteriores al alumbramiento. Ello explica la vulnerabilidad que experimenta cerca 50% de las mujeres que no comprende a qué se debe ese sentimiento de tristeza que las alberga.
Según el psiquiatra Manuel Tarazona, cuando la tristeza y vulnerabilidad que experimenta la madre después del parto son de rápida aparición y duración muy corta, pueden deberse; además de factores hormonales, a problemas adaptativos.

“El tener un bebé significa una responsabilidad muy grande que para algunas mujeres es difícil de sobrellevar, lo que produce en la madre una desadaptación que le genera síntomas de ansiedad, tristeza, llanto y frustración. Algo que no puede catalogarse como un cudro depresivo sino como algo mucho más leve”.

Combatiendo la Depresión

Como señalamos, en un 10% de las mujeres se instala una depresión profunda y duradera que debe ser tratada inmediatamente con medicamentos antidepresivos. La doctora García explica que “a los ginecólogos nos corresponde dar un primer nivel de tratamiento. Se pasa a un segundo nivel cuando el problema no se resuelve porque la paciente tiene un patología psiquiátrica más profunda que requiere de la evaluación de un médico especialista”.

Por su parte, el doctor Tarazona comenta que es importante sacar a la paciente rápidamente de la depresión, pues producto de ella la madre se cuestiona y siente culpa de no sentir alegría por el nacimiento de su bebé, de manera tal que empieza a generarse toda una espiral negativo de sensaciones que la acongojan aún más.

Volviendo a Sonreír

Durante la tristeza postparto que puede durar un par de semanas, hay dos figuras que resultan esenciales: la pareja y la madre. Son los agentes aliviadores por excelencia. El esposo debe brindarle el apoyo necesario a su pareja y ser tolerante con sus síntomas. La madre, por su parte, debe transmitirle confianza y seguridad en el cuidado de su bebé.

En la depresión postparto resulta de vital importancia el uso de antidepresivos, que si son acompañados de una psicoterapia, es mucho mejor.

Se estima que entre la tercera y cuarta semana del uso de antidepresivos empieza a notarse una clara mejoría.

De lo que sí pueden estar seguras las pacientes es que gracias a una adecuada medicación las sensaciones de profunda tristeza darán paso a la alegría y felicidad inmensa que toda madre experimenta al tener por fin a su bebé en brazos.




martes, 4 de octubre de 2011

Relación Psicólogo- Paciente

La evolución de la relación entre Psicólogo y  Paciente ha avanzado demasiado en nuestro país, antes se creía que sólo al Psicólogo asistían las persona que presentaban desórdenes o alteraciones mentales, ahora la sociedad poco a poco ha ido asimilando que no es así, sino que reconoce cada vez más la importancia de asistir a un especialista en Salud Mental.

Aunque no existe una regla o norma sobre cuando acudir a un psicólogo es necesario saber que podemos pedir ayuda al profesional cuando no contemos con los recursos necesarios o suficientes para enfrentarnos a un problema o dificultad, es pertinente solicitar esa ayuda cuando dicha dificultad bloquee nuestro desenvolvimiento llenándonos de sensaciones negativas y no nos permita seguir hacia adelante. Una dificultad u obstáculo puede afectar de manera distinta a las personas, lo que para algunos una situación resulta catastrófica, para otros la misma situación puede no resultar de esa manera.

La relación entre estos dos actores (Psicólogo y Paciente) debe basarse en el respeto, confianza, comunicación y sobretodo confidencialidad, como toda profesión relacionada con el área de salud esto implica que debe haber una gran RESPONSABILIDAD para evitar caer en errores o equivocaciones. El paciente debe tener la plena seguridad y confiar en que el profesional en mención lo ayudará y no mostrarse inseguro ya que esto dificultará la relación entre ellos y el trabajo terapéutico no podrá concluirse de forma satisfactoria.

El psicólogo es un facilitador que genera SALUD tanto mental, física y emocional, más NO es un MAGO o BRUJO simplemente se trata de un trabajo que se realiza en conjunto con el paciente en donde el profesional lo va guiando, al final los dos se entregan para alcanzar un mismo propósito… Mejorar la condición o vida del paciente… en donde también el profesional se enriquece con cada experiencia.                      

                                     Eso es un trabajo hecho de a dos, no de a uno...